El año pasado no pude ir a Fitur, así que mi último recuerdo de esta feria era en plena época de apogeo y bonanza en el sector, por eso creo que esta edición me ha sorprendido mucho por las grandes diferencias que he visto con la edición de hace un par de años.
Tan pronto como entras a la feria te das cuenta que faltan un par de pabellones, y que uno de los pabellos de empresas comparte espacio con algunos destinos europeos, lo que denota algunos de los problemas que ha debido encontrar la organización este año para conseguir llenar el espacio; sin embargo lo que me ha soprendido más ha sido la ausencia de algunas grandes marcas que históricamente siempre tenían grandes pabellones, y que en esta ocasión no han asistido o han ocupado una superficie notablemente inferior.
Es fácil hablar de las ausencias, más cuando en los pasillos y encuentros siempre se hablaba del catering de uno u otro stand para organizar la ruta, dando más importancia al catering que a los servicios u ofertas que podía ofrecer esa empresa; de ahí que puedo considerar lógica la decisión de muchas empresas al reducir su espacio, poner un catering más sencillo o crear un stand orientado a negocios más que a las relaciones públicas (aunque gran parte de Fitur estaba centrado en este último punto).
Una de las cosas que me gustaría destacar ha sido la aparición de muchos nuevos expositores, donde pequeñas empresas … y bastantes punto com han decidido, durante unos días, dejar de lado la red para relacionarse con otras personas y demostrar que esos proyectos que parecen tan volátiles realmente existen, y tienen cuentas de resultados lo suficientemente positivas como para justificar su presencia en esta feria.
Hay quien me ha comentado que esto es algo temporal, ya que han venido a probar suerte y probablemente el próximo año no vuelvan, sin embargo, tras visitar varios de estos stands, creo que puedo decir atreverme a decir que no faltarán a la próxima edición, ya que sus apuestas por esta feria, la organización y los objetivos que esperaban conseguir se están cumpliendo.
Es cierto y obvio que el tamaño de la feria y de los stands se ha visto reducido, pero desde mi punto de vista creo que se ha ganado en calidad, ya que pese a la situación en la que nos encontramos, las caras de las personas que te cruzas por los pasillos eran bastante optimistas, y he visto a las personas hablando y moviendose con mayor fluidez que en otras ocasiones (no hay tanta distancia entre las distintas empresas).
Creo que esta edición de Fitur ha sido una de los que más me ha gustado, y espero que una vez la economía se recupere no nos olvidemos de los aciertos de las cosas buenas que ha tenido esta edición, y volvamos a intentar crear una feria poco personal y tan grande que complica y dificulta encontrarte a otras personas por los pasillos.
Comenta este artículo
Debes estar registrado para comentar.