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Barcelona es una ciudad con carácter muy definido: si fuera una persona diríamos que es muy abierta, que se relaciona con gente muy diferente, que que lleva ropa muy moderna y que va a los locales más chic, aunque también se mueve por los más tradicionales. El temperamento de Barcelona va ligado a su cultura culinaria, combinación de lo moderno con lo antiguo y con mezclas antitéticas en los platos.

Ya desde el siglo XV se conocen las técnicas culinarias de Cataluña, y en esa época ya había alimentos deel campo y también del mar, así como la mezcla de ambos. La mezcla de ambos se puede encontrar en platos de “mar i muntanya”, es decir, aquellos que se basan en la miscelánea de ingredientes típicos de la montaña con los ingredientes propios del mar, como por ejemplo el pollo con langostinos. Uno de los restaurantes al que se puede ir si se visita esta bella ciudad es el Asador del Mar, situado en la calle Fontestà, número 45, en el que se pueden degustar platos típicos de “mar i muntanya” y cocina típica del Ampurdán.

¿No sabes qué plato de pescado pedir en un restaurante en Barcelona? No es fácil descantarse por un plato, ya que la gastronomía catalana ha aportado muchos platos típicos de la zona con guisos de pescado, como la zarzuela, un estofado de diversos pescados y mariscos, o los suquets, una salsa típica de la costa de Tarragona elaborado en sus orígenes por los pescadores. Además, por este barrio hay muchos apartamentos de alquiler, si te interesa alojarte enfrente del mar, por lo que puedes ver la siguiente página alojamientos baratos en Barcelona.

Por otra parte, l’Escudella (cocido típico de la cocina catalana. Se caracteriza especialmente por usar butifarras en el hervido y una masa de carne picada con especias llamada “pilota”) es otra de las comidas famosas, así como la calçotada, a la que se recomienda ir si se tiene la oportunidad, ya que actualmente ser ha convertido en un evento social muy habitual en la ciudad condal y sus alrededores. Se llevan a cabo durante el final del invierno y comienzos de la primavera y consisten en comer los calçots, una variedad de cebolletas especialmente cultivada para este propósito que se asan directamente sobre brasas de sarmientos y se comen con la mano, aderezados con una salsa especial, la salvitxada, similar a la romesco. Se aconseja comer ambas comidas, la Escudella y los calçots, en casa de algún catalán, pero si eso no es posible, también hay restaurantes que disponen de estos típicos platos, como el Paradis Can Amat, una masía catalana situada en la Calle de Montnegre (Ca n’Amat), en Sant Esteve Sesrovires.

Hemos de tener presente en esta selección de platos catalanes el “pa amb tomàquet”, que aunque muy sencillo de hacer es muy tradicional. En muchos restaurantes se hace con pan de coca, que es más crujiente, y con un poco de aceite de oliva y sal. Los embutidos especialmente el fuet de Vic y las butifarras de diversas composiciones también son muy habituales en la comunidad catalana. Además, las salsas como el allioli y el romesco son las más identificativas de esta cocina.

Finalmente, hacer referencia al hecho de que Cataluña ofrece una gran diversidad de restaurantes con cocina de todas las regiones españolas. aunque Barcelona es la ciudad con mayor cantidad y variedad de restaurantes, los que tienen más reputación y se consideran más buenos son el “Sant Pau” de Carme Ruscalleda que se encuentra en Sant Pol de Mar; el restaurante “Can Fabes” de Santi Santamaría, situado en Sant Celoni y “El Bulli” (http://www.elbulli.com/) de Ferran Adrià, que se encuentra en Rosas (Girona).

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